La relajación es ese estado que cada vez más personas buscan conseguir en su día a día. Es ese estado de calma y bienestar que, inmersos en la rutina, tan complicado parece a veces encontrar. Por ello, cada vez son más las técnicas, deportes y tratamientos (como masajes que nutren alma y cuerpo) que se enfocan en hacernos disminuir nuestras pulsaciones y sentir la paz dentro de nuestro cuerpo.
Qué tendrá la música que es capaz de “amansar hasta a las fieras”, ¿verdad?. Este popular refrán está cargado de sentido y razón en cuanto a los beneficios que la música puede provocar en nuestro organismo.
El agua de mar es terapéutica y sanadora. Sumergirse en el vaivén de las olas del mar y dejar que su agua salada arrope nuestra piel es una sensación realmente difícil de olvidar y explicar con simples palabras. La sensación de la sal en nuestra piel es adictiva, rehabilitadora y curativa. Permite que la sal acaricie tu piel y sentirás el renacer de tu dermis y la vitalidad de tu organismo, por dentro y por fuera.
La alimentación es el centro de la salud y el bienestar y, por ello, debemos cuidarla para garantizar nuestra salud del presente y del futuro. Y es que lo que comemos hoy puede marcar lo que nuestro organismo será mañana. De hecho, en la presentación de nuestra Cátedra Hammam Al Ándalus dialogamos sobre cómo la alimentación del presente se ve alterada por la presencia de plásticos y cuáles pueden ser sus consecuencia en nuestro organismos.
Es común que en ciertos momentos del año nuestra rutina diaria se vea alterada. Ya sea por cambios de comidas, horarios o calidad del sueño, estas alteraciones rutinarias pueden hacer que nuestro sistema inmune también se vea modificado y, como consecuencia, poner en peligro nuestro estado de salud.
Los beneficios que la música puede tener en nuestro organismo son casi innumerables. Tan sólo es necesario un par de acordes para poder crear una melodía rítmica con la que disfrutar. Y ese par de acordes pueden provocar grandes cambios en nuestra forma de sentir, pensar e incluso vivir.
El Hammam cambia, como cambia la Naturaleza. Cada estación nos trae un estado de ánimo, un espíritu, una energía diferente. Cada estación se refleja en el hammam, y elegimos a un autor que sea capaz de transmitirnos esa energía, esas sensaciones que emanan de la estación. Esta primavera, la artista japonesa Mika Murakami crea un espejismo de océanos y peces en las aguas de nuestros baños. Si te acercas a disfrutar de un servicio de Primavera (date prisa, el verano se acerca y no podrás probarlo) podrás sumergirte en su universo personal y simbólico, para sentir de una manera mágica y especial la primavera.
