Quién me ha robado el mes de abril


“Lo guardaba en el cajón donde guardo el corazón”, cantaba Joaquín Sabina. Y así es, nos han robado el mes de abril, porque el estado de alarma se prolonga hasta el 26 o hasta no se sabe cuándo. Y estaremos confinados, luchando en el silencio contra un bicho invisible que nos roba como un ladrón esta primavera. Ya son demasiados muertos y muchos más contagiados. Tenemos el alma en vilo, y a veces la tristeza nos invade y lloramos a los caídos. Hoy mismo nos hemos enterado de que ha muerto Luis Eduardo Aute, paladín de causas perdidas, compositor maravilloso, que reivindicó la belleza por encima de la realidad corrupta.

Ya está, nos han robado abril, su primavera excelsa, los prados y el agua que siempre nos aguardan en su sitio, corriendo o en mareas. Pero no podemos dejarnos vencer ni por un virus ni por la ausencia de las calles.

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Las poetas del Al Ándalus

Las poetas de Al Ándalus

Poco leemos en la actualidad de los versos que hicieron soñar a nuestros antepasados andalusíes. Aunque fue un género muy cultivado durante aquella época, sobre todo se recuerdan a los autores masculinos. Sin embargo, existieron también en aquella época mujeres poetas famosas que se expresaban con poemas y dejaron constancia de su voz a través de la poesía. Las poetas de Al Ándalus

Quién me ha robado el mes de abril

“Lo guardaba en el cajón donde guardo el corazón”, cantaba Joaquín Sabina. Y así es, nos han robado el mes de abril, porque el estado de alarma se prolonga hasta el 26 o hasta no se sabe cuándo. Y estaremos confinados, luchando en el silencio contra un bicho invisible que nos roba como un ladrón esta primavera. Ya son demasiados muertos y muchos más contagiados. Tenemos el alma en vilo, y a veces la tristeza nos invade y lloramos a los caídos. Hoy mismo nos hemos enterado de que ha muerto Luis Eduardo Aute, paladín de causas perdidas, compositor maravilloso, que reivindicó la belleza por encima de la realidad corrupta.

Ya está, nos han robado abril, su primavera excelsa, los prados y el agua que siempre nos aguardan en su sitio, corriendo o en mareas. Pero no podemos dejarnos vencer ni por un virus ni por la ausencia de las calles.

Yo soy yo y mis emociones

Yo soy yo y mis emociones

“Yo soy yo y mis circunstancias”, decía el filósofo José Ortega y Gasset. Después de conocer a Riley, protagonista de la película de animación de Pixar Inside Out, (Del revés en español) nosotros nos atrevemos a decir eso de que “yo soy yo y mis emociones”. Bucear en ellas para conocerlas y poder disfrutar más del momento.

Estrellas y figuras de ensueño, la taracea

La taracea, estrellas y geometría de ensueño

Yo soy la taracea y, con toda seguridad, al final de tu paso por Granada seré uno de los miles de detalles que te acabarán enamorando de esta bella ciudad porque también soy uno de los elementos que más caracterizan a este lugar de embrujo. Soy estrellas y figuras de ensueño incrustadas en madera de distintas procedencias. Soy artesanía viva repleta de raíces.

Nostalgia de la calle

“Sigan ustedes sabiendo que, más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor”. Eso dijo el presidente de Chile, Salvador Allende, en su último discurso radiofónico mientras bombardeaban la Casa de la Moneda para destituirlo e instaurar una dictadura el 11 de septiembre de 1973. Y lo consiguieron.

Sepan pues, ustedes, que se abrirán las calles, todos sus rincones y toda su alegría para que pasemos los hombres libres, una vez que hayamos sobrevivido a la catástrofe, de eso no hay duda. Aunque estemos confinados ahora y el futuro parezca lejano, todas las puertas se abrirán para que sigamos la vida en libertad, esfuerzo y compañía. Ni un virus ni el desánimo podrán vencernos.

Una primavera con guantes

La primavera ya está aquí. A pesar de todo, ha llegado y se ha instalado en el calendario de este marzo, aunque no estemos disfrutándola en las plazas y en los parques. Este año el equinoccio fue el día 20 y nos pilló encerrados en casa, en los trabajos y en los hospitales.

Marzo comienza la fiesta de la naturaleza con el sol que genera frutos y anima a las plantas a florecer. Ya verdecido el campo, ya los árboles con sus hojas verdes y sus flores y frutos a punto, concentrados para eclosionar. Después del frío y las nevadas, este mes transita entre las rachas de mal tiempo y los brillos de la nueva vida. No hay manera de ignorar un mes que antecede a la floración y al buen tiempo. Ay, pero este marzo ya es historia de futuros libros.