Mayo representa el mes de las flores en parques y jardines, en patios y terrazas, en la intimidad del hogar y en las junglas. No hay mayor belleza en esta estación que la floración y apenas la disfrutamos. Y mucho menos en estas semanas de confinamiento. En todo caso, la presencia de las flores, nombrarlas y mirarlas nos traslada a un retazo de naturaleza sublime que siempre estará aquí para sensibilizarnos. Vamos entonces a la búsqueda de una emoción que solo ellas pueden provocar.
El título de este post pertenece a una película notable de Icíar Bollaín, Flores de otro mundo, en la que se hace eco de las mujeres inmigrantes que llegan de América Latina, intentando adaptarse a nuestro país. Resulta adecuado el título y su trasfondo para hablar de tantas flores autóctonas y foráneas, tan raras como bellas, tan cotidianas como inadvertidas para intentar adentrarnos en el colorido mundo de las flores con el objetivo de celebrar la primavera.