LA BOCA AGUA, por Javier Rodríguez Marcos

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Otoño, tarde.

Milagro de estar vivo.

La mente en blanco.

Lo sublime de dar y darse

Qué no daríamos por empezar de nuevo. Por entregar el abrazo que no dimos y el beso que se quedó en una esquina esperando su cita. Por amar más allá de la rutina entre parejas. Por recuperar el tiempo que hemos restado al niño que nos necesita. Por cultivar el hogar que forjamos y descuidamos por la prisa. Qué no daríamos. Pero podemos volver sobre los pasos y aprender a darnos. Se trata de una sensación inigualable: Dar.

Se nos ofrece la oportunidad de comenzar en cada otoño porque somos este otoño, el de este año, el que nos imcumbe, presente inmediato, con su cambio horario y las obligaciones impuestas. Porque dar significa empatía, generosidad, complicidad, reunión, hermanamiento, reunión, alegría, nido que fabricamos para nuestro cobijo y el de los queridos. Regalar, ofrecer, desprendernos, comunión con los amados, compartir un futuro.

Granada, capital del jazz en otoño

Granada se convierte en capital europea del jazz del 1 al 9 de noviembre. Y es que esta ciudad histórica y musical celebra la cuarenta edición del Festival Internacional del Jazz, que este año rendirá un homenaje a Celia Mur, cantante y compositora granadina de jazz, fallecida recientemente.

Como era de esperar por su trayectoria en años pasados, se ha previsto un magnífico programa de actuaciones en dos sitios emblemáticos: el Centro Federico García Lorca y el Teatro Municipal Isabel la Católica. Partiendo de la idea de representar diferentes estilos y sensibilidades, participarán las siguientes figuras internacionales: el pianista estadounidense Fred Hersch Trio, el saxofonista y compositor israelí Eli Degibri Quartet, el ya octogenario saxofonista Charles Mcpherson Quartet y la cantautora Lizz Wright, estadounidesdes ambos; por último, el cantante, pianista y compositor inglés Anthony Strong,

La vida es una tómbola

En nuestro imaginario o paisaje de la infancia siempre se planta en el centro Marisol: aquella niña bondadosa, tierna, brillante, capaz de superar la adversidad con sus canciones y su gracejo. Nuestra sentimentalidad se construía con aquella Marisol de verano y fiesta; o Marisol de Navidad y calor de invierno; de paisajes andaluces o castellanos; y después la Marisol adolescente con trenzas infantiles y vendajes en el pecho para que pareciera la niña que ya no era.

Otoño significa comenzar y desprenderse

Después de un verano caluroso, de obligaciones todo el año, de las escamas del tiempo y sus heridas, estamos cansados. En esta lucha vital nuestro cuerpo se cansa. Pero aquí está el otoño y su esperanza para renovarnos. Después de todo lo pasado, podemos experimentar un nuevo comienzo. Y empezar desde cero.

Otra vez desprenderse de la hojas que ya han cumplido su ciclo, caducas, amarillas del esfuerzo por exponer su verdor. Desprenderse otra vez y así quedarse limpio en el tronco de la vida, en la esencia, sin ramajes superfluos, cada cual pleno de horizonte y de apertura para asumir esta naturaleza que se renueva y descubre la naturaleza íntima. que necesita dejar su lastre y alimentarse de amaneceres y ocasos, pues cada otoño alumbra un porvenir. Hay que saberlo y llenarse de alegría. Ha llegado el otoño. Y este es el momento de la generosidad y el despredimiento.

Javier Rodríguez Marcos: domando palabras

Tuvimos noticia de este escritor hace dos décadas, sobre todo porque a su libro Frágil le concedieron el Premio El Ojo Crítico de Poesía en 2002, y antes ya había publicado los poemarios Naufragios (Premio Extremadura de Creación) y Mientras arden (Premio Jaén de Poesía), pero después ha seguido con Vida secreta, en poesía, los libros de viajes Los trabajos del viajero y Medio mundo, y el relato Nosotros, los solitarios. Además, en colaboración con Anatxu Zabalbeascoa, tiene otros dos títulos: Vidas construidas. Biografías de arquitectos y el ensayo Minimalismos. También fue uno de los comisarios de la exposición Minimalismos. Un signo de los tiempos que se mostró  en el Museo Reina Sofía de Madrid en 2001.

Hispanidad: alma y lengua en común

Sin polémica, sin batalla, aquí se presenta el Día de la Hispanidad, el 12 de octubre. Somos herederos de un descubrimiento relativo, y también de un expolio, de una conquista, del poder de un Imperio sobre sus colonias, todo lo que implica la historia. Herederos de un aprendizaje sin el cual no nos entendemos, porque recibimos más que impartimos, atesoramos la bella y fructífera esencia de cuanto nos ofrecieron desde esa tierra lejana y maravillosa: América. Tanto le debemos que nos postramos de rodillas ante su magnificencia.

En España se celebra cada año para conmemorar la llegada de Cristóbal Colón al nuevo continente en 1492. Es de desear que se festeje con sentido de fraternidad, no de subyugación; bajo el signo de la hermandad, no de la superioridad. El países de Latinoamérica y en Estados Unidos, esta fecha adquiere otros nombres que se ajustan a sus intereses culturales.