El agua, la reina de Granada
En la poesía o en los retratos hilvanados con palabras de Machado, Granada era agua. Discurría, permanecía oculta y lloraba sus penas en la Alhambra. La ciudad nazarí sigue conservando las acequias, estanques, fuentes y aljibes del tiempo gozoso en que los Reyes Católicos no disputaban todavía su dominio. El preciado legado musulmán no se …