“El agua me recuerda a ti: clara, pura, sin descanso.” — Ibn Zaydūn
La poesía no solo vive en los libros. También se esconde en los gestos que repetimos sin pensar, en los silencios que compartimos y en las sensaciones que nos conectan al presente. Nuestra vida está hecha de versos que no siempre se pronuncian, pero que nos recuerdan de dónde venimos, quiénes somos y hacia dónde vamos.
A veces, la poesía aparece en la luz que entra por la ventana, en un aroma que despierta un recuerdo…
El Hammam también es poesía: es ritmo, pausa y sensación. Es un espacio donde el agua no solo acompaña: también cuenta historias. La poesía habita en lo sensorial: en el vapor que dibuja formas, en el movimiento lento al que se nos invita a vivir la experiencia, en la temperatura que nos envuelve. Ya en la tradición andalusí, la poesía y el agua estaban íntimamente conectadas. Poetas como Ibn Zaydūn con el que comenzábamos este texto y Ibn Gabirol exploraban el flujo de las emociones a través de metáforas acuáticas:
“Busca en ti mismo la fuente de toda luz.” — Ibn Gabirol
Así, el agua se convierte en símbolo de claridad, armonía y renovación, valores que resuenan también en la experiencia de los baños termales.

Leer poesía tiene beneficios demostrados: estudios muestran que la lectura poética reduce el estrés, mejora la atención plena y activa áreas del cerebro relacionadas con la emoción y la empatía (NeuroImage, 2017). Nos ayuda a ralentizar la mente, a conectar con nuestro propio lenguaje interior y a experimentar calma y equilibrio emocional, de manera muy parecida a lo que ocurre en el Hammam, donde ritmo, temperatura y sonido trabajan juntos para armonizar cuerpo y mente.
Por eso, la colaboración de Hammam Al Ándalus con el Festival Irreconciliables tiene tanto sentido. En la pasada edición, La Rate Timide se coló en el Hammam Al Ándalus Málaga y le quitó la ropa a sus gritos y riffs habituales: un set punk elegante e intimista entre vapores y toallas del que todos disfrutamos.
Experiencias que nos recuerdan que el Biensentir también puede ser un arte: un encuentro de ritmo, pausa, emoción. Y agua.
Gracias a todos por acompañarnos en esta experiencia.



