El invierno cambia el ritmo de todo. La luz cae antes, el cuerpo pide abrigo y la mente —a veces sin avisar— necesita bajar el volumen. En esos días, elegir planes para el invierno que nos devuelvan a la calma es una forma de cuidarnos sin esfuerzo: pausas sencillas, reales, que reconectan con lo esencial.
Ya sea en casa, al aire libre o en un espacio dedicado al bienestar, estos planes para fin de semana pueden convertirse en pequeños rituales para descansar de verdad.
Cuando llega el frío, la piel siente el cambio antes que nosotros. Se vuelve más sensible, más vulnerable a la tirantez y a esa sensación de incomodidad que aparece sin avisar. Por eso, hablar de cómo cuidar la piel en invierno no es solo una cuestión estética: es aprender a sostenernos con suavidad en una estación que nos pide bajar el ritmo, protegernos y volver a lo esencial.
Entrar en un hammam es adentrarse en un espacio donde el tiempo se diluye entre vapor, agua y silencio. Quien cruza sus puertas no solo busca relajación: busca un reencuentro con su propio ritmo, un paréntesis de calma profunda.
Si es tu primera vez y te preguntas qué llevar a un hammam, lo más importante es saber que no necesitas mucho: basta con traer tu cuerpo dispuesto a soltar tensiones y tu mente abierta a la experiencia. Aun así, hay pequeños detalles que pueden ayudarte a sentirte más cómodo y preparado para vivir este ritual de manera plena.
Sumérgete en el ritual de belleza Zahrawi, una experiencia única que ilumina tu rostro y calma tu espíritu. Inspirado en las antiguas enseñanzas de Al-Zahrawi, reconocido médico de la Edad Media, este tratamiento facial combina lo mejor de la naturaleza y la biotecnología. Descubre cómo sus tres ingredientes clave: rosa damascena, aceite de oliva virgen extra y ácido hialurónico, transforman tu piel, ofreciendo un cuidado holístico.
¿Sabes quién fue Siddharta Gautama y por qué es tan importante en la religión del budismo? Quizás su nombre sí te suene más al hablar de Buda, ¿verdad?
Un regalo especial para el Día de la Madre es concederle un momento de serenidad y renacimiento en Hammam Al Ándalus. Llénala de cuidados en nuestros baños árabes para ayudarla a reconectar con su esencia más pura.
“Padmasana” es mucho más que el arquetipo de el asana para la meditación. “Padmasana” es una puerta abierta hacia la pureza del cuerpo, el alma y la iluminación; es una fuerte predisposición con la que comenzar a conectar mente, cuerpo y respiración.