Las pasadas semanas el escritor y periodista Guillermo Busutil ha presentado en Madrid y Málaga su último libro: La cultura, querido Robinson, con prólogo del novelista Antonio Muñoz Molina. Aquí reúne un conjunto de artículos en formato de columna que el autor viene publicando cada domingo en el diario La Opinión de Málaga.

Y es que necesitamos que dejarlo por escrito. Hay muchísimos escritores, pero muchos, que escriben bien. No hay duda. Por supuesto hay muchos periodistas que cumplen bien su trabajo informativo. Menos mal. Pero la columna es otra cosa. Los reportajes, artículos y entrevistas de calidad son otra cosa. Busutil lleva décadas dando una lección de literatura en prensa, experto como es en un lenguaje que conserva todos sus rasgos de estilo mientras toma el pulso cultural de una ciudad para trascenderlo y convertirlo en actualidad contemporánea de cualquier parte. Es decir, escribir desde Málaga, pero no desde lo local, sino abriendo una ventana a todo el país y al mundo.

Ya sea de matiz político, social o cultural, la columna se erige como un templo de información, creación e influencia en las conciencias de los lectores de diarios, también de los oyentes de radio y los espectadores, ya que se ha extendido también la columna leída y los videoblogs, como el de La voz de Iñaki (Gabilondo). La columna, en fin, debe contener reflexión, opinión, emoción y referencias que apoyen un argumento. De esta idea primera, que a lo largo de la historia ha dejado magníficos exponentes, a lo que se publica en diferentes medios hay un trecho largo.

Hay periodistas y columnistas estupendos que dan sobre todo información  y opinión (el ya citado Gabilondo, Ignacio Escolar, Antón Losada, entre muchos) que cumplen un papel histórico. Luego hay escritores que escriben su propio universo sin asidero contemporáneo y a veces sin tener en cuenta la actualidad. Pueden suscitar interés literario, pero tal vez se alejan de lo que se entiende por columna.

Y por fin están los que aúnan lo importante (información y opinión), pero con un estilo único que incluye creación literaria: desde Larra, Vázquez Montalbán, Umbral, Millás o Maruja Torres hasta Muñoz Molina. Rosa Montero o Javier Marías, con enormes diferencias entre ellos, pero que escriben del ahora mismo con su voz inconfundible y rara vez se extravían de lo que exige el periodismo.

Entre todos, sobresale Guillermo Busutil por su brillantez lingüística y su constancia por ofrecer información, crítica, datos, argumentos. Se trata en su caso de reflexionar sobre cualquier tema que merece la pena y verterlo en un texto literario y periodístico de calidad para que quede ahora mismo (como exige un diario) y para el futuro (como exige la historia).

La presentación ha tenido lugar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid y en el Centro Andaluz de las Letras en Málaga, lo que supone una buena noticia porque vamos a poder recuperar algunas de aquellas columnas, 69 más un manifiesto como epílogo, y releerlas siempre que queramos en este libro editado por Fórcola.