Emoción

Cómo nos cambia el ciclo de las estaciones

Lo único seguro de la naturaleza, y de nosotros como una parte importante de ella, es el cambio. Las estaciones se suceden cambiando los paisajes, las temperaturas, los objetivos, los hogares, las calles, los comercios. Todo.

Por eso proponemos vivir las estaciones inmersos en sus características y elementos, modificándonos y adaptándonos a su significado, porque también somos criaturas de la naturaleza, en la que forjamos nuestra identidad desde el origen primero, que es el agua. Así podemos vivir las estaciones, viviéndonos al ritmo que ellas tocan su música.

El frío ilumina la búsqueda

En invierno nos ocupamos de combatir el frío con ropa de abrigo, bufandas, gorros, estufas y chimeneas que encienden soles de calor para combatir la escasa temperatura, tan por debajo de la de nuestro cuerpo. El frío acecha y también ilumina porque nos conduce a la búsqueda del calor.

En invierno queremos mantas y edredones, calefactores en el interior y en las terrazas de los bares, guantes de lana, prendas de cuero o de piel artificial. Se trata de sobrevivir al frío sin perder la rutina de nuestras tareas y nuestro ocio. El frío es un gigante con pies de barro que se puede vencer, como al ogro de los cuentos.

En París, sin ir muy lejos y en las ciudades de España, más cerca todavía, cualquier terraza cubierta invita a la tertulia. Albergados por la calefacción reímos y debatimos, nos hacemos confidencias y agradecemos la compañía.

Motivos para la felicidad en este año

Feliz 2020, proclamamos, pero por qué y para qué. Tanta felicitación no debe ser en vano. Felicitamos un año, pero sobre todo celebramos un espíritu para no ceder ni un palmo en nuestro futuro.

Pensemos bajo el signo de los sueños. Vida nueva, año nuevo, proyectos por concretar, hijos y nietos por nacer.

Pensemos con el aura y la luz de un auténtico sueño, que todos tenemos, porque vivimos de esperanza y de sueños posibles. Pensar un sueño y soñar un pensamiento.

No estamos locos, sabemos lo que queremos. Y sabemos imaginar más allá de la lógica y de las necesidades. Con los pies en la tierra, soñamos y hacemos cada día un camino hacia lo que imaginamos como necesario para ser feliz.

¿Cuánto sabemos?

La sabiduría pudiera considerarse como virtud exquisita que algunos pocos han adquirido y por eso destacan en distintas disciplinas: ciencia, política, filosofía. Los grandes sabios de las ciencias y las humanidades escriben libros, proponen teorías, desvelan descubrimientos, resultan premiados, reconocidos y seguidos en nuestra cultura por méritos propios. Casi todos han cambiando el rumbo de la historia, han mejorado las condiciones de vida y pretenden nuestra supervivencia de hombres en un planeta privilegiado. Pero la sabiduría se reconoce no solo en las grandes obras, sino en lo que cada cual aporta al mundo, todos los hombres como hormigas contribuyendo al progreso.

¿No es sabiduría la de ese labrador que reconoce la fertilidad de su tierra, el riego que necesita cada cultivo, el tiempo de maduración de cada fruto? ¿No es sabiduría la de esa madre que distingue los llantos y conoce qué alimentación necesita su hijo? ¿No es sabiduría la de cualquier empleado que conoce los plazos y horarios, el funcionamiento de su ordenador y sus programas, las herramientas de su trabajo, los ingredientes que aderezan su producto?

El amor entre la hija del rey y el macho cabrío (II parte)

El amor entre la princesa y el macho cabrío (II parte)

Schehrazada, la relatora de las historias más famosas de todo oriente, Las mil y una noches. Prosiguió cuando cayó la noche 885 con el relato del macho cabrío. Esposo de la tercera y más joven princesa. Que desapareció por completo al faltar esta a su promesa de guardar su identidad humana. La mujer quedó desolada y triste. Y todo aquel que intentaba animarla recibía una respuesta por su parte. «Es inútil; soy la más infortunada entre las criaturas, y moriré de pena indudablemente».

Es tu momento: déjate llevar

Es tu momento: déjate llevar

Octubre llega siempre a nuestras vidas repleto de movimiento y energía. Como un swing de Benny Goodman, el otoño nos atrapa con sus coreografías colmadas de ritmos desenfrenados y bellos. Es el momento de dejarnos llevar por la melodía. Nada de resistencias, bailar al compás, dejar paso a nuestro lado más desenfrenado y permitir que se cumplan todos nuestros proyectos. Damos la bienvenida al mes de la vitalidad y también de la madurez.

Las mil historias que guarda una estrella fugaz

Una noche de mediados de agosto, un grupo de amigos charla sobre historias populares que alguna vez han escuchado sobre estrellas fugaces. Las Perseidas están sobre ellos y, tumbados en algún rincón alejado de la iluminación de la ciudad, intentan descubrir alguno de esos luceros tan especiales. La lluvia de meteoros está en su mejor momento.