Ecología

Agua: el oro transparente

Hoy el universo es agua y celebración del agua. Recordemos que incluso se rastrea en otros planetas, porque supondría que allí hay vida. Hoy, 22 de marzo, es el Día Mundial del Agua. Incluso en los peores momentos, en estas fechas que vivimos amenazados por un virus y confinados en el hogar, el agua es necesaria para la existencia. Y nunca ha sido tan importante como ahora confiar en que no nos falte y tomar medidas para que nunca falte. Saliendo de los grifos, en los ríos y mares, el agua garantiza que se puede luchar contra cualquier guerra o pandemia.

Hoy más agua que nunca. Incluso si no podemos vivirla en directo, en la playa o el Hammam. Pronto regresaremos a sumergirnos en su cobijo.

La paz: paloma en rebeldía

Palomas al vuelo, aves okupas de todas las ciudades. Palomas en cada parque, tejado, terraza, plazas y calles. Aunque símbolos de la paz y la armonía, las palomas han declarado la guerra a nuestro entorno urbano, compitiendo con el hombre por ocupar todo el espacio. Ya no se distingue si tenemos un problema con las palomas o con nosotros mismos. Si lo meditamos un momento, tal vez las palomas están librando su propia batalla: nos invaden, ofendidas y en rebeldía, por traicionarlas desde hace siglos, por usar su imagen en vano, por hablar de paz en su nombre, cuando esa palabra resulta mentira. Comienza un año y hay que hacerla verdad.

Recordemos que, en la Biblia, Noé soltó una paloma del arca, tras el Diluvio, para saber si ya se habían secado las aguas. La paloma regresó a los siete días portando una rama de olivo. Así, con esa metáfora, volvía a comenzar la vida, pues el Creador estaba en paz con su pueblo. Pues bien, el 21 de cada septiembre  se proclamó el Día Internacional de la Paz, por acuerdo en 1981 de la Asamblea General de las Naciones Unidas.